miércoles, 19 de febrero de 2014

La Filantropía cuenta


Las Mejores Prácticas en Filantropía


Las mejores cosas vienen en paquetes pequeños. . .

Es cierto, el tamaño de algo no siempre es un buen indicador de su calidad. Las cosas pequeñas son a menudo, más valiosas o de mayor calidad que las grandes. Hablaremos en esta y la próxima semana sobre tres de ellas:
  • Liderazgo
  • Trabajo
  • Pasión

Liderazgo

En la antigua Grecia, cuando Esquines hablaba, todos decían: "¡Qué bien habla! ¡Qué palabras! ¡Qué gloriosos y magníficos tonos!"
Pero cuando Demóstenes hablaba, gritaban: "¡Vamos a marchar en contra de Felipe, ahora!"

El camino hacia el liderazgo es un laberinto de trampas y retos; no es tarea fácil. Un líder debe estar dispuesto a asumir el riesgo, el peso o la culpa, contra viento y marea. Nunca se encuentra el camino más fácil ni  la seguridad en primer lugar. Hay un afán de aventura… la voluntad de resistir… una devoción al trabajo. ¡La pasión por ganar!

No hay tolerancia para el ocio. El líder reconoce que es más difícil mantenerse en la cima que el viaje para llegar allí. No hay semana de cuarenta horas; lo que el líder busca es el día de cuarenta horas.

Leer más

Hay una voluntad por pagar el precio y el precio es siempre la asidua dedicación a la causa. Trabajando con constancia y con mucho esfuerzo, el líder extiende nuevas fronteras. Hay una línea y el compromiso incesante para terminar con las tareas. Una persistencia indomable, un inmenso impulso sostenido para lograr el éxito. Un líder se nutre de la disciplina y de la lucha contra la adversidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario