Warren Buffet ha
dicho esto muchas veces: "Hacer dinero es mucho más fácil que
darlo con eficacia”.
Él dice que maximizar el impacto de cada dólar en caridad, será aún más difícil ante la necesidad de dar con eficacia, ya que muchas de las organizaciones que reciben fondos de la filantropía privada comienzan a sentir los efectos de los problemas fiscales de hoy. Él siente que los filántropos deben trabajar juntos con mayor frecuencia. "El tiempo para mejorar drásticamente nuestro impacto colectivo es ahora, cuando la necesidad es más grande".
La razón principal
por la que el dar es más difícil que ganar dinero, dice Buffet, "es que en los negocios, te vas por el
camino más fácil. En la filantropía, estás tratando de hacer frente a problemas
ya de por sí difíciles, por ejemplo, cómo educar a los niños desmotivados que
se encuentran en situación de pobreza real en zonas urbanas".
Buffet dice que la
lección clave para los filántropos y organizaciones no lucrativas es ser claro
sobre los resultados que están tratando de lograr. Y luego, medir adecuadamente
los avances que se están haciendo para lograr estas metas. "Yo soy el primero en admitir que no es fácil
medir el impacto de las buenas acciones y en el pasado he perdido bastante
dinero midiendo las cosas equivocadas." Sin embargo, señala que demasiados
filántropos y organizaciones sin fines de lucro se niegan a establecer
objetivos y mediciones de progreso. Como resultado, esto los condena a la
ineficacia. Buffet dice: "Esto tiene
que cambiar en cuanto la filantropía y las organizaciones sean capaces de dar
un salto cualitativo en la eficacia que es una prioridad urgente".
Buffet dice que los recortes de gastos provocarán una crisis en el sector social y tendrá un impacto en casi todas las instituciones sin fines de lucro en Estados Unidos. Esto es cierto aún cuando reciban o no fondos del gobierno.